Nicki Minaj vuelve a encender las redes. La superestrella del rap no para de lanzar críticas contra el Partido Demócrata y sus seguidores, al mismo tiempo que refuerza su apoyo incondicional a Donald Trump. Esto llama la atención, porque hace apenas siete años ella misma expresó su consternación por las duras medidas antimigratorias del entonces presidente republicano.
Este domingo, la artista tomó su cuenta de X para descargar contra lo que ella llama las tácticas electorales demócratas. Su argumento central es polémico: acusa al partido de querer traer migrantes para convertirlos en futuros votantes, tras haber incumplido promesas con la comunidad afroamericana.
“Están trayendo inmigrantes para que voten, porque ellos incumplieron todas las promesas que hicieron a los afroamericanos y, por ende, ya no pueden contar más con el voto de esa parte de la población”, argumentó Minaj en la plataforma.
La contradicción es evidente. Nicki Minaj es migrante. Llegó a Estados Unidos desde Trinidad y Tobago con solo cinco años, en 1987. En 2018, reaccionó con horror a las políticas de deportación masiva de Trump.
En ese entonces publicó un emotivo mensaje:
“Llegué a este país como inmigrante ilegal a los cinco años, no puedo imaginar el horror… esto me da mucho miedo, por favor, detén esto”.
Incluso lo incluyó en su música, rapeando “island girl, Donald Trump want me go home”. Hoy, su brújula política parece haber girado completamente. El debate sobre su postura y sus motivaciones está más vivo que nunca.

















