La Policía de McAllen informó la detención de cinco jóvenes tras una fiesta masiva en una vivienda alquilada mediante Airbnb, donde se presenció el consumo de alcohol por parte de decenas de menores de edad.
Los hechos ocurrieron la noche del sábado 3 de enero en una residencia ubicada en la cuadra 2900 norte de la calle 24. La intervención policial se produjo tras recibir una denuncia por disturbios que específicamente alertaba sobre la presencia de menores ingiriendo bebidas alcohólicas en el lugar.
Al arribar al domicilio, los agentes observaron a numerosas personas en la vía pública y estimaron que más de cincuenta individuos se encontraban en el interior de la casa y en el patio trasero. En el registro inicial se constató la presencia de alcohol en la propiedad, lo que llevó a la detención de varios menores para su identificación y para avanzar en la investigación. En el contexto legal de Texas, la policía aclaró que para este tipo de delitos se considera “menor” a toda persona menor de 21 años.
La investigación reveló que la casa había sido alquilada a través de la plataforma Airbnb. El propietario, que no se encontraba presente durante los hechos, fue localizado y colaboró con las autoridades. Según las declaraciones, el inmueble había sido confiado a Kaylin Lee García, de 17 años, con el propósito de organizar una pequeña reunión. Sin embargo, la realidad distó mucho de ese acuerdo.
En redes sociales circuló un volante promocionando una “Fiesta en Casa” con una entrada de cinco dólares y bajo la modalidad “trae tu propia bebida” (BYOB, por sus siglas en inglés). Esta promoción abierta habría atraído a una multitud considerable, principalmente adolescentes. Como consecuencia, Kaylin Lee García y Daisy Charles, también de 17 años, fueron identificadas como las coanfitrionas del evento y arrestadas por el delito de suministrar alcohol a un menor, categorizado como un delito menor de Clase “A”.
Además, a García se le imputaron cargos adicionales por posesión de una sustancia controlada (THC) y posesión de tabaco. Durante el operativo, varios asistentes intentaron huir. Entre los detenidos se encuentra Joshua Pérez, de 17 años, quien fue acusado de posesión de alcohol por un menor (delito Clase “C”) y de fallar al identificarse tras proporcionar un nombre falso a los oficiales, un delito Clase “B”. Simón Martínez, de 17 años, fue arrestado por posesión de alcohol por un menor.
Erik Abel Pérez, de 19 años, fue detenido por el cargo de intoxicación pública, un delito de Clase “C”. El alcance de la infracción fue sustancial. Las autoridades emitieron un total de 56 citaciones por el delito de posesión de alcohol por un menor. Los jóvenes identificados, cuyas edades oscilaban entre los 14 y los 18 años, fueron puestos bajo custodia de sus padres o tutores legales. Cada una de estas citaciones judiciales ha sido remitida al Tribunal Municipal de McAllen para su procesamiento.
La policía ha señalado que la investigación permanece abierta y no se descarta que se presenten cargos adicionales en función de la evidencia recabada. Este incidente pone de manifiesto varios aspectos de interés comunitario y legal. En primer lugar, subraya los riesgos asociados al alquiler de propiedades a través de plataformas digitales cuando no se establecen mecanismos de verificación adecuados para el uso real del inmueble. En segundo lugar, evidencia el desafío persistente del acceso al alcohol por parte de adolescentes, un problema de salud y seguridad pública con claras consecuencias legales.
Las cargas enfrentadas por los organizadores, particularmente las dos jóvenes anfitrionas, son graves y conllevan implicaciones significativas, incluyendo fianzas que ascienden a miles de dólares y posibles antecedentes penales. La policía de McAllen ha habilitado su Línea de Alto al Crimen, (956) 687-8477, para recibir cualquier información adicional que pueda contribuir al caso.
















