La DEA y la Policía Nacional desarticulan una red criminal transnacional
Una operación coordinada entre la Policía Nacional de España y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) ha logrado desmantelar la infraestructura de narcotráfico de metanfetamina más importante detectada en el continente europeo. La organización, con conexiones directas en México y vínculos con el Cártel de Sinaloa, operaba con un sofisticado método de logística.
Innovación criminal: el camuflaje en piedra natural
La sustancia psicoactiva era ocultada en el interior de lápidas y losas de mármol importadas desde México. Esta estrategia de ocultación en mercancía legal permitía burlar los sistemas de escaneo y los controles aduaneros en los puertos españoles, utilizando empresas pantalla para simular operaciones comerciales legítimas del sector de la construcción y el diseño.
Resultados del operativo y alcance global
En su fase culminante, la Operación Saga resultó en la detención de nueve individuos, incluyendo a un presunto enlace del cártel mexicano y a un empresario del ramo marmolero implicado en la recepción de los envíos. Las pesquisas confirmaron el carácter global del entramado, destinado a abastecer mercados ilícitos en varios países europeos.
Historial e impacto de una red adaptable
La vigilancia sobre este grupo comenzó en 2024, con la incautación récord de 1,800 kilogramos de metanfetamina en suelo europeo. Posteriormente, se interceptaron 40 kilos camuflados en la base de una figura decorativa con destino a Tenerife, Islas Canarias. La red también traficaba con cannabis hacia países nórdicos como Finlandia.
La huella financiera: criptomonedas y búnkeres de efectivo
La investigación forense financiera descubrió un búnker subterráneo en una nave industrial de Valencia, conteniendo cerca de tres millones de euros en billetes, procedentes del blanqueo de capitales. La organización demostró una notable resiliencia, intentando reactivar sus operaciones desde España y México tras los golpes policiales, y mantenía nodos operativos en Madrid, Valencia, Alicante y Málaga para la distribución.
Las pesquisas continúan abiertas para desentrañar la totalidad de sus conexiones internacionales y los flujos de criptoactivos, evidenciando cómo el crimen organizado explota el comercio global y las finanzas digitales para sus actividades ilícitas.
















