La salida de Adán Augusto López Hernández como coordinador de Morena en el Senado sigue generando preguntas. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo salió a aclarar el panorama, y su versión es bastante directa.
En conferencia en la Cineteca Nacional de Chapultepec, Sheinbaum dejó claro que no hubo presiones externas. Según ella, fue una decisión personal del propio senador.
“Le informó a la secretaria de Gobernación hace unos días y sabíamos que se iba a integrar al trabajo territorial de Morena. Entonces le informó a la secretaria de Gobernación y tomaron la decisión, entiendo que ayer”, señaló la mandataria.
Ese punto es clave. Sheinbaum insiste en que López Hernández simplemente cambió de rol dentro del partido, pasando de la coordinación legislativa al trabajo en los estados.
Pero, ¿y los rumores de una embajada? Ahí la presidenta fue contundente. Puso un freno total a esa especulación que había circulado en los pasillos políticos.
“No, él tomó la decisión y el partido de invitarlo. Eso fue lo que nos informó”, puntualizó Sheinbaum, cerrando esa puerta con firmeza.
Su mensaje final busca calmar las aguas. Insistió en que todo se manejó con acuerdo mutuo entre el senador y la dirigencia morenista. No hay un plan oculto ni un cargo esperándolo, según su relato. Simplemente un reacomodo interno para, en sus palabras, fortalecer al partido en el territorio.
















