La Pasión de Iztapalapa es declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco
Una tradición centenaria de fe y resistencia comunitaria recibe el máximo reconocimiento global, proyectando su poder cultural al mundo.
Una tradición centenaria de fe y resistencia comunitaria recibe el máximo reconocimiento global, proyectando su poder cultural al mundo.
Más que un reconocimiento internacional, este distintivo es un compromiso vital para que las comunidades mantengan vivas sus raíces y expresiones únicas.
La UNESCO declara Patrimonio de la Humanidad al Viacrucis de Iztapalapa, una tradición centenaria de fe y comunidad.