Victoria Ruffo fue clara. Su problema con Eugenio Derbez siempre giró en torno a la presencia —o más bien, la ausencia— del comediante en la vida de su hijo, José Eduardo.
En una conversación con Matilde Obregón, la actriz repasó los años posteriores a su separación a finales de los 90. Aunque formalizaron su relación con una boda simbólica en 1992, para 1997 ya habían tomado caminos separados.
El núcleo del conflicto no era personal, sino paternal. Ruffo asegura que nunca habló mal de Derbez frente a su hijo. Sin embargo, le molestaba profundamente el patrón de visitas.
“Mi bronca con Eugenio fue siempre que no estuvo con su hijo”, expresó Ruffo. > “Mi bronca con él era que aparecía una vez al año, se despertaba yo creo y decía ‘tengo un hijo, lo voy a ir a ver’, y eso no me parecía bien para mi hijo”.
El verdadero costo, según ella, se medía en la salud mental del niño. Cada visita esporádica generaba una regresión emocional.
“Cuando de repente llegaba mi hijo se desbalanceaba totalmente”, recordó. > “Todo lo que yo había avanzado con él, retrocedía. Eso me parecía fatal, pésimo para él”.
Ruffo entiende ahora que Derbez, en aquel entonces, no quería ser padre. Pero durante la infancia de José Eduardo —hoy padre de Tessa, la nieta de ambos— esa realidad tuvo consecuencias tangibles.
Las asperezas entre los ex pareja finalmente se limaron en junio de 2024, con el nacimiento de su primera nieta en común, marcando un nuevo capítulo familiar.

















