La Escuela es Nuestra Redistribuye el Poder Educativo
CIUDAD DE MÉXICO.- En un giro disruptivo hacia la democratización educativa, Pamela López Ruiz, directora general del programa federal “La Escuela es Nuestra”, reveló que para este ejercicio fiscal se han destinado 25 mil millones de pesos que serán administrados directamente por los verdaderos protagonistas del ecosistema educativo: comunidades escolares empoderadas que incluyen por primera vez a estudiantes de nivel medio superior.
La Descentralización del Poder Educativo
Este modelo rompe con el paradigma centralista tradicional. Los comités locales -integrados por madres, padres, docentes y alumnos– se convierten en arquitectos de su propio destino educativo, diagnosticando necesidades de infraestructura física y decidiendo democráticamente la aplicación de los recursos. Hasta ahora, 63,252 escuelas públicas de educación básica han recibido ya su asignación, beneficiando a 8.1 millones de estudiantes que experimentan directamente los frutos de esta revolución participativa.
Estrategia Focalizada Contra la Deserción Escolar
La distribución presupuestal sigue una lógica de impacto estratégico. Las secundarias públicas recibieron especial atención al representar el punto crítico para combatir el abandono escolar. Un total de 16,297 planteles absorbieron 4,977 millones de pesos, cubriendo el 50% de las escuelas de este nivel a nivel nacional. Simultáneamente, la educación media superior -en su primer año de incorporación- atendió 6,050 planteles con 4,429 millones de pesos, alcanzando el 51% de cobertura nacional.
Priorización Geográfica y Modelos Híbridos
El programa mantiene un enfoque territorial diferenciado, concentrando esfuerzos en regiones con mayores índices de vulnerabilidad como Chiapas, Guerrero, Estado de México, Oaxaca y Veracruz. En la Ciudad de México, se implementa un modelo híbrido donde LEEN opera exclusivamente en media superior, mientras que educación básica continúa bajo el programa local “Mejor Escuela”, demostrando flexibilidad adaptativa frente a contextos diversos.
Visión Sistémica y Proyección 2025
La proyección hacia 2025 contempla la cobertura total de educación especial y la consolidación de un ciclo de atención sexenal estratégico. El modelo establece que planteles de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria reciban apoyo dos veces durante el sexenio, mientras que secundarias y media superior sean atendidas tres veces, creando un ecosistema de mejora continua que redefine radicalmente la relación entre Estado, comunidad y educación. “Refrendamos el compromiso con la educación del segundo piso de la Cuarta Transformación, para niñas, niños y jóvenes de México”, concluyó López Ruiz.

















