La nueva credencial de salud y lo que no te han dicho

La presidenta Claudia Sheinbaum presentó la nueva Credencial del Servicio Universal de Salud. Un documento que, según prometen, garantizará el derecho a la atención médica en instituciones públicas. Pero detrás del anuncio oficial hay más capas que explorar.

El proceso de registro arranca el 2 de marzo y se extenderá hasta diciembre de 2026. Una inversión de 3 mil 500 millones de pesos para digitalizar el servicio. ¿Es solo un trámite administrativo o hay algo más?

Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Integración Sectorial, detalló las características. La versión impresa tendrá dos códigos QR con información de derechohabiencia y la unidad más cercana. La digital llegará en abril a través de la “App MX”.

“Contendrá la institución de derechohabiencia, la clínica asignada y los mismos datos que en la versión física”, explicó el funcionario.

Ariadna Montiel Reyes, secretaria de Bienestar, reveló el despliegue operativo: 14 mil servidores públicos en 2 mil 365 módulos y 9 mil 791 estaciones. Cubrirán los 32 estados, empezando por los federalizados. Un censo sanitario masivo.

Los requisitos incluyen documentos de identificación para adultos y actas de nacimiento para menores. El registro seguirá un calendario por apellido. El procedimiento implica firma de consentimiento, fotografía y huellas dactilares.

Seis semanas después, una notificación vía SMS o llamada del 079 indicará cuándo recoger la credencial impresa. Todo parece ordenado sobre papel. Pero surgen preguntas inevitables.

¿Qué garantías hay sobre la protección de estos datos biométricos? ¿Cómo evitarán duplicidades o fraudes? ¿Qué pasa con quienes no tengan acceso a smartphones para la versión digital?

La narrativa oficial habla de modernización y cobertura universal. Sin embargo, expertos consultados señalan riesgos potenciales: centralización excesiva de información sensible, posibles filtraciones, y el desafío logístico en comunidades remotas.

La credencial promete simplificar trámites burocráticos. Pero también crea una base de datos nacional sin precedentes sobre hábitos médicos y ubicación geográfica de los ciudadanos.

El verdadero test comenzará en marzo, cuando los primeros módulos abran sus puertas. Allí veremos si esta herramienta empodera a los pacientes o simplemente burocratiza aún más el sistema de salud.

Temas Relacionados:

RELACIONADOS

Ultimas Publicadas

Matamoros

¿QUÉ PASO AYER?

Scroll al inicio