Reinventando la Gestión del Riesgo: Del Compadrazgo a la Competencia
En un ecosistema global donde la incertidumbre es la única certeza, un grupo de senadores desafía el paradigma obsoleto de los nombramientos por conveniencia. ¿Qué pasaría si tratáramos la gestión de desastres con la misma precisión científica que la cirugía de alta complejidad? La iniciativa presentada no es una simple reforma legal; es un manifiesto por la meritocracia en la administración pública.
La Disrupción del Talento: Más Allá de los Requisitos Formales
La propuesta legislativa establece parámetros mínimos de idoneidad: cuatro años de experiencia demostrable, formación académica especializada y certificación de competencias validadas por la Escuela Nacional de Protección Civil. Pero imaginemos más allá: ¿y si creáramos un sistema de “cazatalentos” para emergencias, donde se valore no solo el currículum sino la capacidad de pensamiento bajo presión extrema?
La Metáfora del Arquitecto Antisísmico
Exigimos que quien diseña un rascacielos tenga maestría en ingeniería estructural, pero hemos permitido que la arquitectura de nuestra seguridad nacional se construya sobre cimientos de improvisación. Esta iniciativa representa el equivalente funcional a exigir licencia profesional para manejar crisis: cuando llega el huracán, el terremoto o la pandemia, la solidaridad ciudadana merece complementarse con expertise técnico, no suplirse por él.
La verdadera innovación no está en los requisitos, sino en el cambio de mentalidad: transformar la protección civil de un botín político en una disciplina de alto rendimiento donde la única lealtad permitida sea hacia la preservación de la vida humana.


















